Cómo Dejar de Sentirse Abatido
La naturaleza cambiante de las emociones puede convertir, en pocos segundos, un momento de bienestar en uno de profunda tristeza. ¿Cuántas veces te has sentido bien y, de repente, sin razón aparente, te has encontrado abatido?
En mi artículo sobre los cambios de humor mencioné muchas de las razones detrás de estos cambios bruscos en el estado de ánimo. En este artículo quiero seguir explorando el tema, porque hay una causa en particular que pocas personas identifican a tiempo.
El efecto de acumulación
Una de las razones más poderosas que puede llevarte a sentirte abatido es el efecto acumulado de dos o más problemas sin resolver.
Imagina que te levantas sintiéndote bien. Tan pronto como abres los ojos, recuerdas que tienes una cita en 20 minutos. Ese detalle solo, probablemente no te arruine el día, pero establece una base de tensión sobre la cual otras emociones pueden apilarse fácilmente.
Unos momentos después descubres que la camisa que querías ponerte está manchada. En ese instante puedes sentirte muy estresado y, desde ahí, cualquier pequeña noticia negativa tiene el poder de derrumbarte el resto del día.
En mi libro La guía definitiva para superar la depresión explico cómo eventos aparentemente menores pueden desembocar en un mal estado de ánimo persistente, o incluso en depresión, si no se manejan a tiempo. No necesitas perder una gran suma de dinero para sentirte devastado; basta con que varios problemas pequeños se acumulen sin resolverse.
La clave está aquí: los problemas pequeños, por sí solos, rara vez logran alterar nuestro estado de ánimo de forma profunda. Es su efecto combinado el que puede cambiarlo por completo.